Una boda imaginada y construida totalmente desde cero: una verdadera obra de arte que cobró vida tras 11 días de creación continua. Un 'dream team' de artesanos y proveedores talentosos trabajó día y noche, dando forma a una visión donde cada elemento reflejaba intención y belleza.
La naturaleza preparó el escenario: árboles imponentes abrazando una espectacular carpa estructural de 50x55, mientras se diseñaban plataformas multinivel que conducían desde una pasarela de entrada de 50 metros hasta una pista de baile hundida, simbolizando el resplandor dorado del atardecer. Cada rincón floreció gracias al diseño floral queelevó el espacio a algo casi etéreo.
Nuestra eterna gratitud a todos los que estuvieron a nuestro lado y convirtieron este sueño en realidad.

